Tzompantli, una palabra difícil de pronunciar

 

tzoplanti

Códice Tobar (1587), a la izquierda un templo a la derecha un tzompantli

 

“Todo el mundo sirve para la guerra.

Si no sirve para matar, sirve para morir.”

Manuel Rivas. “Los libros arden mal”

 

Difícil de pronunciar para un castellano parlante, pero mucho más difícil de comprender cuando conocemos lo que ella representa. El término tzompantli proviene de la unión de dos palabras nahuatl, el idioma que hablaban los aztecas o mexicas: tzontli, que significa cabeza o cráneo y pantli, hilera o fila.

Si lo traducimos literalmente vendría a significar hilera o fila de cráneos. Pero la realidad era algo más macabra: en una base construida en piedra, se realizaban perforaciones de entre 25 y 30 centímetros, en las que se clavaban postes de madera. Entre estos postes se colocaban travesaños también de madera. En estos travesaños se iban ensartando los cráneos de seres humanos recién cortados, pertenecientes a personas previamente sacrificadas en un altar ceremonial. De esta manera se iba levantando un muro que, en algunos casos, llegaba a medir varios metros de largo y otros cuantos de altura.

Aunque el nombre sea de origen mexica, la práctica no era exclusiva de los pueblos aztecas: no sólo la antigua Tenochtitlan (hoy México) poseía uno de los tzompantli más impresionantes; Tula, Tlalnepantla, Oaxaca, Chichen Itzá y hasta en la misma Quautemalan (hoy Guatemala) eran ejemplo claro de esta práctica de países mesoamericanos.

El de Tenochtitlan era conocido sólo por referencias a través de códices, algunos dibujos, cartas y crónicas de los conquistadores españoles que asaltaron y destruyeron la antigua capital azteca para levantar sobre sus ruinas la esplendorosa ciudad capital de la Nueva España: México.

Pero tampoco era una práctica única de pueblos amerindios. Algunos vestigios fueron encontrados en ruinas asirias de alrededor de 1850 aC. Entre los siglos VI y V aC fue Dario I, quien volvió a levantar muros con las cabezas de los enemigos babilonios derrotados. Sin embargo, el más cruel exponente fue Vlad Tepes (1431-1476), aquel príncipe rumano inmortalizado por Bram Stoker en Drácula. Las crónicas hablan de haber empalado a 23.000 de sus enemigos en un solo día. No por nada se lo conoce por el discreto nombre de Vlad el Empalador.

La destrucción casi total de la antigua Tenochtitlan había dejado enterrado gran cantidad de edificios, palacios y templos mexicas. Con respecto a los tzompantli se conservó uno elaborado en piedra y que pertenecía al Templo Mayor. Sobre sus ruinas los españoles construyeron la actual iglesia catedral. En la parte posterior de la misma se realizaron excavaciones en búsqueda de las ruinas de la antigua ciudad y, en 2015, aparecieron los restos de que los mexicas denominaban huey (gran) tzompantli, que puede haber sido levantado entre 1486 y 1502, la época en que fue terminada la Gran Pirámide, el mayor templo de la ciudad, mandado a construir por el Huey-Tlatoani (Venerable Orador) Ahuízotl y dedicada a los dioses de la Guerra y de la Lluvia (Huitzilopochtli y Tlaloc).

Pero lo que ninguna crónica nos relata es el significado de los tzompantli.  Para el pueblo mexica, por ejemplo, se tenía la creencia de que cada una de las cabezas de las personas sacrificadas y colocadas en el tzompantli tenían el encargo de acompañar al sol en su recorrido desde el alba hasta el mediodía. A partir de ese momento, y hasta su puesta, tomaban el relevo el alma de aquellas mujeres muertas durante el parto. Por la noche, era el alma de los muertos, que se encontraban en el inframundo, la encargada de acompañarlo hasta su nuevo resurgir. En este contexto, el tzompantli era parte de la ofrenda que muchos pueblos de Mesoamérica realizaban a sus dioses, una comunión permanente con ellos.

Algunos antropólogos quieren ver en la manera tan particular en que los mexicanos celebran el Día de Difuntos en la actualidad no deja de ser nada más que un traslado de su antigua reverencia a los muertos que se acomodó, encubriéndola, a una festividad cristiana impuesta por la conquista de los españoles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

UNA NUEVA IZQUIERDA

buscando alternativas

A %d blogueros les gusta esto: