Los republicanos españoles y el resurgir cultural de América Latina

Exilio republicano

La caída de la II República, los tres años de cruenta Guerra Civil y el posterior oscurantismo,  han sido para España el golpe más duro de su historia reciente. Dejando de lado el número elevadísimo de víctimas, los más de 120.ooo desaparecidos[1]y los miles de exiliados, si es que se puede dejar de lado todo ello. La victoria del bando nacional, supuso una puñalada mortal en el ámbito cultural, del cual aún no se ha recuperado del todo. En esa España que perdió y en la que algunos tuvieron la suerte de exiliarse se encontraba la flor y nata de la cultura: Picasso, Buñuel, Juan Ramón Jiménez, Falla, Sánchez-Albornoz, Alberti, etc. España anocheció. Como señala J. L. Abellán

España se permitía el lujo de prescindir de este espléndido plantel de maestros que habían situado a España en un nivel intelectual envidiable, y cuya ausencia iba a convertir a la España de Franco en un yermo cultural”

Todo ese capital humano fue a parar en gran parte a América Latina, fundamentalmente a Argentina y México, donde tuvieron una influencia clave en el resurgir de ambos países. Engrandecieron las universidades, crearon centros culturales y de estudios, coparon los ámbitos editoriales y pedagógicos, la filosofía, la arquitectura, etc.

Se podría seguir exponiendo lo que supuso para América esta llegada, pero es mejor aproximarse a este asunto a través de las miradas de los que son los “hijos” culturales de aquellos españoles, o al menos así se consideran ellos. Demos únicamente una pinceladas de ello, ya que las referencias son cuantiosas. Dejemos para el final aquellos de escritores de sobra conocidos.

 

La tarea que hicieron es de un valor absolutamente inapreciable, había que ver renglón por renglón qué ha sido México antes y después de estos grandes hombres”.[2]

 

Mucho se ha escrito sobre la influencia que los exiliados españoles tuvieron en la cultura mexicana. Personas e instituciones serían impensables de no ser por el trabajo intelectual que pensadores y empresarios culturales continuaron o iniciaron  en México”.[3]

 

La llegada de exiliados españoles a Colombia como consecuencia de la Guerra Civil española (1936-1939) supuso un florecer del mundo educativo colombiano, hasta ese momento apático y anticuado”.[4]

 

En los años de posguerra es increíble el enriquecimiento de la Universidad de Buenos Aires, honrándose de contar con profesores extranjeros incorporados con motivo de su exilio, arrojados por el fascismo europeo y destacándose entre ellos los españoles republicanos: Claudio Sánchez Albornoz, Amado Alonso, Francisco Ayala, Julio Rey Pastor, Luis Jiménez de Asúa, Manuel de Falla, Ángel Ossorio y Gallardo, José Ferrater Mora, Guillermo de Torre, Lorenzo Luzuriaga, Augusto Barcia Trelles, Pío del Río Hortega y Adolfo Salazar. Entonces, en la Universidad, en centros intelectuales prestigiosos como el Colegio Libre de Estudios Superiores (creado en Buenos Aires en 1930) y ante todo agradecer al vigoroso ascenso editorial en que se realza la labor de Losada y Sudamericana, encontramos los nombres mencionados junto a los de Rafael Alberti, Diego Abad de Santillán, María Zambrano, Carlos de Baraibar o de integrantes de la denominada “España peregrina”, aunque no residentes en Argentina, como José Bergamín Gutiérrez, Juan Ramón Jiménez -quien recibiera el Premio Nobel en tierra americana (Puerto Rico, lugar en el cual falleció)-, Ramón José Sender Garcés, Américo Castro, Jorge Guillén, Pedro Salinas y muchos otros que fueron vehículo motorizadores de la cultura de los pueblos hispanoamericanos.[5]

 

La emigración de la Guerra Civil de 1936-39 constituye uno de los fenómenos más importantes de nuestra historia, y por la calidad humana e intelectual de sus hombres, es, sin duda, la más señalada de nuestras emigraciones, en un país en que éstas han sido el pan nuestro de cada día.

J. L. Abellán[6]

 

Acoger y dar trabajo a todo este enorme contingente de personas, tan rico en valores humanos e intelectuales, constituía no sólo una acción humanitaria sino también una excelente inversión cultural para los países de acogida. No faltaron recelos por parte de los nativos que veían en los refugiados unos indeseables y posibles competidores en el mercado de trabajo. Pero los temores se disiparon a poco tiempo, constituyendo la presencia de exiliados un importante revulsivo cultural y social.”

Llorens[6]

 

Si los refugiados en México se centraron en la filosofía, los de Buenos Aires lo hicieron en la literatura, aunque también tradujeron importantes títulos filosóficos. Este trabajo de traducción se realizó desde instituciones culturales fundadas por los mismos exilados, como la Casa de España en México, creada en 1938 por el mismo presidente Cárdenas, “para que los españoles pudieran continuar en tierras mexicanas las tareas de investigación y enseñanza a que se dedicaban en su país de origen“. Esta institución se transformó a los tres años en El Colegio de México, “donde españoles y mexicanos trabajaron en plano de igualdad en labores concretas de investigación”.[6]

 

Una serie de problemas del campo político e ideológico argentino de aquellos años cobraron cuerpo gracias a que la particular recepción de la guerra de España les dio unas herramientas, un lenguaje y unas formas de expresión”.[7]

 

“Quiero hablar de mi propia experiencia como joven estudiante y escritor en ciernes en el México de los años cuarenta y cincuenta, cuando mi padre vino a inaugurar este Ateneo, pues yo no sería quien soy, ni habría escrito nada, sin la presencia, el estímulo y muchas veces, la tutoría de la España Peregrina. Conocí y quise a tantos de ustedes, a partir del nivel más personal: mi vida de juventud es inseparable del cariño y la amistad de los Bartra, los Oteyza, los García Ascot, los Xirau, los Muñoz de Baena, los Blanco Aguinaga, los Aub, los Vidarte”

Carlos Fuentes[8]

 

“ … Cárdenas abrió la puerta a los vencidos de la guerra de España. Entre ellos venían escritores, poetas, profesores. A ellos se debe en parte el renacimiento de la cultura mejicana, sobre todo en el campo de la filosofía … Por primera vez desde la época de la Independencia, la “inteligencia” mexicana no necesita formarse fuera de las aulas. Los nuevos maestros no ofrecen a los jóvenes una filosofía, sino los medios y posibilidades para crearla. Tal es precisamente la función del maestro”

Octavio Paz[9]

 

La presencia de los intelectuales europeos, sobre todo la de los españoles, en el México de la década de la guerra, fue muy benéfica. A ellos les debemos, en buena parte, la renovación de la cultura mexicana”.

           Octavio Paz[10]

 

“Para mí y para muchos latinoamericanos España es muchísimo más que eso. España son los poetas que me formaron, los que tuve la suerte de leer libremente cuando estaban prohibidos en España, algunos muertos, otros exiliados.

España es la España que más me formó junto con una España paralela, que era la de los republicanos exiliados. En la ciudad de Montevideo, en los cafés, que fueron mi universidad, me encantaba sentarme siempre en las mesas de los republicanos exiliados y escuchar.

Y escuchándolos a ellos, a los vencidos, a los derrotados, aprendí lecciones de dignidad humana que nunca olvidé y jamás olvidaré.”

Galeano[11]

 

Una parte fundamental en la restitución de la memoria histórica ha de ser un homenaje no solo a aquellos que perdieron la vida sino también a aquellos que sufrieron el exilio, sean notables o no. No se puede concebir que sean un orgullo para los latinoamericanos, y que gran parte de los españoles no sepan siquiera quienes son.

 

[1] España es el segundo país del mundo en cifras de desaparecidos

[2] El crítico Antonio Alatorre subraya los invaluables aportes del exilio español. Arturo García Hernández

[3] A la sombra de Fray Servando. Jaime Ramírez Garrido

[4] La influencia pedagógica del exilio republicano español: la edad de oro de la enseñanza en Colombia. José Ángel Hernández García

[5] La Guerra Civil española y América Latina. Daniel Chiarenza, pag. 63.

[6] García Bacca y el exilio republicano de 1939.  Carlos Beorlegui

[7] Montenegro, S. 2002. La Guerra Civil española y la política argentina. Tesis doctoral, Univarsidad Complutense de Madrid.

[8] España y México, España en México

[9] Laberinto de la Soledad, pag. 176

[10] Vuelta al “Laberinto de la Soledad. Conversación con Claude Fell.

[11] Entrevista a Eduardo Galeano

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2 Responses to “Los republicanos españoles y el resurgir cultural de América Latina”

  1. Me ha sido un gran placer recibir un mensaje con la calidad cultural de este.. Es sorprendente la información cultural de la república española. Gracias y un gran abrazo.

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