Escrache, algo más que una palabra de moda

Escrache videla

Denuncia popular en contra de personas acusadas de violaciones a los derechos humanos o de corrupción, que se realiza mediante actos tales como sentadas, cánticos o pintadas, frente a su domicilio particular o en lugares públicos“.

Diccionario del habla de los argentinos (Academia Argentina de Letras)

Scraccé término genovés, llegado como tantos otros a Argentina y Uruguay a finales del siglo XIX, significaba en su idioma original retrato, especialmente del rostro. Se lo introdujo en el lunfardo (1) con un triple significado: por un lado dio nombre a un timo venido desde España donde se lo conoce como el tocomocho (2); de forma corriente como cara, cara fea. En el argot se dice escrachar al hecho de fotografiar a un preso la policía. La tercera acepción hace referencia a romper, aplastar, destruir.

Pero la lengua cambia a través del tiempo, especialmente el habla popular. Y de aquel escracho original derivó un nuevo término, escrache, que se ha extendido desde la Argentina hasta muchos países del mundo hispano.

La Academia Argentina de Letras, en su Diccionario del habla de los argentinos, lo define como,

Denuncia popular en contra de personas acusadas de violaciones a los derechos humanos o de corrupción, que se realiza mediante actos tales como sentadas, cánticos o pintadas, frente a su domicilio particular o en lugares públicos“.

El uso del término deriva de la acción de difundir la fotografía del denunciado, eschacharlo, unido a la acepción tercera del término, romper, aplastar, destruir.

Podemos caracterizar al escrache como una manifestación pacífica, que un grupo de ciudadanos, de manera organizada, se dirige al domicilio o al lugar de trabajo de quien se quiere denunciar y en ese lugar se realizan acciones que dejen claro la acusación que se quiere hacer pública. Se lo puede catalogar como un método de acción directa que tiene como finalidad que un reclamo determinado sea conocido por la opinión pública.

Estas acciones comenzaron a ser llevadas a cabo en 1995 por militantes pro Derechos Humanos argentinos para denunciar a aquellos miembros de la dictadura militar (3) que habían sido indultados por el gobierno de Carlos Menem y que habían participado directamente en el genocidio de miles de personas: pintadas, cánticos, representaciones teatrales y hasta comidas, realizadas en las proximidades del domicilio del denunciado para que todos sus vecinos se enteraran de cuál era el domicilio de un criminal.

Este tipo de acciones cruzó las fronteras y se la conoce como funa en Chile o como roche (4) en Perú.

Y de la mano de los medios de comunicación, desde marzo de 2013, comenzó su andadura en España para definir las acciones llevadas adelante por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que impulsó acciones similares a las argentinas para denunciar a los diputados del Partido Popular (5) que se oponen abiertamente a sus reivindicaciones.

La legislación vigente exige que en caso de desahucio, por falta de pago a una entidad bancaria, es expulsado de su vivienda pero debe seguir pagando el crédito que le había sido otorgado, a pesar de que la propiedad pasa a manos del banco. En épocas de crisis como la actual, con millones de trabajadores en paro, no pueden hacer frente al pago de su deuda. Quedan en la calle, sin vivienda y con la obligación de seguir pagando mensualidades por algo que ya no tienen. Un verdadero expolio.

A ello se opone la PAH: ha logrado juntar millón y medio de firmas para presentar ante las Cortes una propuesta popular de ley que terminara con esos abusos. Ante la oposición cerrada de los diputados populares, que la ha rechazado, la PAH ha decidido realizar diversas acciones para denunciarlos públicamente: acciones que en mucho se parecen a los escraches rioplatenses, y de esta forma los ha llamado la prensa.

Por supuesto, el gobierno, las cámaras legislativas y el Partido Popular se oponen a los escraches y los han criminalizados. Las Delegada de Gobierno en la Comunidad de Madrid ha llegado a equiparar las acciones de la PAH al terrorismo de ETA e incluso con las razzias que llevó a cabo el Partido Nacionalsocialista durante el fascismo alemán. Todo un ejemplo de democracia.

(1)         Lunfardo: nombre con el que se designa el argot hablado en Argentina y Uruguay.

(2)         Tocomocho: estafa que se comete presentando a la persona a quien se quiere engañar un billete de lotería y un extracto en el que el mismo aparece premiado y procurando así que la persona acepte recibirlo pagando un importe menor que el que supuestamente va a recibir como premio.

 

(3)         Se refiere a la dictadura militar entre los años 1976 y 1983, famosa por las miles de muertos y desaparecidos.

(4)         Roche: el término deriva de la firma que dejaban los activistas que realizaban las acciones: el Roche.

(5)         Partido Popular: actualmente en el gobierno de España, cuentan con mayoría en las dos cámaras legislativas.

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