Tergiversación, una mala costumbre

El periodismo nació en Roma, momento en el cual se comienzan a hacer comentarios acerca de sucesos sociales y políticos. De la Roma Cesariana son los primeros diarios de información pública Acta pública y Acta diurna. Pero no es hasta la revolución industrial en el siglo XVIII y en Inglaterra, donde aparece el periodismo tal y como lo entendemos hoy. Algunos autores señalan el Daily Courrant en 1702, como el primer diario.

En su esencia el periodismo trata de trasmitir la información con la mayor precisión posible de forma objetiva, lo más rápidamente posible y de una manera que sea comprensible para el lector al que está destinado.

Pero en el mundo en el cual nos encontramos, los periodistas por desgracia, no trabajan autónomamente, se integran en grandes corporaciones en lo que comúnmente se denomina mass media. Estos han adquirido tanta importancia e influencia en la sociedad que se les ha calificado de cuarto poder. Los grandes grupos marcan unas líneas editoriales acordes a su ideología, su forma de ver la vida, sus intereses personales; casos conocidos mundialmente son los de Rupert Murdoch y su News Corporation, Silvio Berlusconi y su Mediaset y editoriales, el caso de los Polanco y Prisa. Si bien, existen pequeños grupos a nivel nacional y regional, la mayoría de las editoriales que se encuentran y se difunden suelen defender los intereses del capital y los grandes lobbies. Como señala Ryszard Kapuscinki:

Nuestra profesión siempre se basó en la búsqueda de la verdad: el valor de la noticia o del texto era dar cuenta de la verdad. Pero hoy ese valor fue reemplazado por la búsqueda de lo interesante o lo que se puede vender.

Lo que importa es ganar dinero, como buenas empresas que son y que rinden cuentas a sus accionistas. Una de las grandes entradas de capital de estas compañías son los ingresos por publicidad, que con la crisis no han parado de caer, reduciendo los márgenes de los grandes conglomerados informativos. Es muy difícil para todos estos, arremeter contra aquellos que les dan de comer, normalmente empresas, aunque en ocasiones los estados. Un caso destacable en España, sobre la mordaza a los medios de comunicación es el de El Corte Inglés (http://www.lamarea.com/2012/12/20/el-corte-ingles-la-publicidad-en-los-medios-hace-intocable-al-gigante/). Pero un ejemplo que va más allá es el que nos muestra cuba información (http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=0mJyplT1tvs)  

Este tipo de relaciones con los grandes conglomerados industriales de los países, que son los que al final financian a los mass media, hacen que apoyen a estas empresas en sus luchas, sea en contra de quién sea. Dejando de lado la ética periodística, algo que según Gabriel García Márquez “debe acompañar siempre al periodismo, como el zumbido al moscardón”. Es manido, escuchar en los medios occidentales que los dirigentes populistas latinoaméricanos (para ampliar información, léase el post: Populismo; demasiadas definiciones para un mismo término) son unos dictadores, aquí es bueno mencionar la intervención del presidente ecuatoriano en la Cadena Ser que se produjo con motivo de la visita de Correa a España por la Cumbre Iberoamericana celebrada en Cádiz.

“Aquí hay monarquía (refiriéndose a España) … pero desde el punto de vista democrático ¿quién puede justificar una monarquía? Sin embargo, cuando vienen gobiernos con altísimo apoyo popular, progresistas, de cambio, en América Latina … si son reelectos o presidentes, somos dictadores o hambrientos de poder que queremos perennizarnos en los gobiernos. Entonces, no entendemos, esos dobles estándares, que vienen de Europa y de otros países hacia América Látina”.

Este es un ejemplo, pero son cientos y miles. En estos momentos el caso más claro es el de Venezuela y todo lo que rodea la enfermedad de Chávez, pero si hablamos de Latinoamérica no podemos olvidar la continua tergiversación que corre a cargo de los medios afines a la SIP (para ampliar información, léase el post: Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), una historia de infamia).

Si bien, lo que sucede en el entorno de uno es “relativamente sencillo” comprenderlo, informarse y desentramar todo aquellos tejemanejes que tienen detrás los medios de comunicación, aquello que viene allende los mares resulta sumamente complicado. Aquello que llega, ha pasado números filtros y en muchas ocasiones es la visión de una persona que aún siendo objetiva no es capaz de contextualizar la noticia. Porque las noticias existen siempre dentro de un contexto.

Para profundizar acerca de este tema, sobre el cual se podrían escribir cientos de páginas, que mejor que leer a uno de los grandes pensadores de nuestro tiempo, Noam Chomsky.

  1. http://www.cgt.es/descargas/SalaLectura/chomsky-medios-comunicacion.html
  2. http://www.educacionmediatica.es/?p=1495

 

 

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2 comentarios to “Tergiversación, una mala costumbre”

    • Pueden ser totalmente verídicos, no lo dudaría un instante. La corrupción es una gran losa en todo el mundo y también en América Latina y dudo que Chávez y su entorno sean una excepción. Otro caso muy llamativo es el de los Kirchner y sus tierras en la zona del Calafate y el aumento de su fortuna.

      Pero esto no quita para que se tergiverse aquella realidad que no conviene a algunos grupos de poder

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